Con una actuación histórica de Jalen Brunson, los Knicks conquistaron su tercer título de la NBA al derrotar a los Spurs en cinco juegos y poner fin a más de medio siglo de sequía.
Fueron más de 50 años de espera, donde hubo frustraciones, enojos, burlas, e ilusiones rotas pero sobre todo una fidelidad indestructible, hoy finalmente los New York Knicks vuelven a ser campeones de la NBA.
Guiados por una actuación legendaria de Jalen Brunson, Nueva York derrotó 94-90 a los San Antonio Spurs en el Juego 5 de las Finales para conquistar el campeonato y cerrar la serie por 4-1, devolviendo a una de las franquicias más emblemáticas del deporte profesional al lugar que durante décadas pareció inalcanzable.
Otro regreso histórico
En una noche donde los Knicks llegaron a estar abajo por 16 puntos, el equipo volvió a demostrar la resiliencia que definió toda su postemporada. Una vez más remontaron. Una vez más encontraron respuestas en los momentos más difíciles. Y una vez más, Brunson apareció cuando más lo necesitaban.
“No tengo palabras. Es todo lo que siempre soñé”, declaró el base durante la celebración mientras miles de aficionados neoyorquinos convertían el Frost Banck Center en una extensión del Madison Square Garden.
La noche que consagró a Brunson
Las grandes historias necesitan grandes protagonistas y esta corona tiene el nombre de Jalen Brunson. El guardia egresado de Villanova, firmó una actuación para la historia al anotar 45 puntos, incluidos 13 consecutivos durante el último cuarto, liderando la remontada definitiva que aseguró el campeonato. Así, Jalen Brunson se une a Michael Jordan como los únicos jugadores en anotar 45 puntos en un partido de Finales NBA jugando como visitantes, Jordan lo hizo en el juego 6 de las Finales de 1998.
Además, Captain Clutch, estableció un nuevo récord de la franquicia para un partido de Finales de la NBA, superando los 38 puntos que había conseguido Willis Reed frente a los Lakers en 1970.
Hace apenas cuatro años, Brunson llegó a Nueva York como una apuesta importante en la agencia libre. Hoy es el jugador que cambió el destino de la franquicia y el rostro de una generación que devolvió la esperanza a una afición acostumbrada al sufrimiento. Sin duda un merecido MVP para JB.
Los “Nova Knicks” completan la misión
Brunson, Mikal Bridges y Josh Hart, integrantes del famoso núcleo conocido como los “Nova Knicks”, volvieron a conquistar juntos la gloria después de haber sido campeones universitarios con Villanova.
Bridges aportó 14 puntos y Hart sumó 13 más en un partido donde las estrellas secundarias también respondieron cuando el escenario exigía máxima concentración.
Los Spurs pelearon hasta el final
San Antonio estuvo cerca de extender la serie. Mención especial para Dylan Harper que se aventó un partidazo siendo el mejor anotador de los Spurs con 25 puntos. Por su parte, Victor Wembanyama registró una actuación dominante con 19 unidades, 14 rebotes y cinco bloqueos, pero en los instantes finales volvió a desconectarse.
Los reyes de los regresos milagrosos
Si algo definió la carrera de los Knicks hacia el campeonato fue su capacidad para levantarse una y otra vez. Las cuatro victorias de Nueva York en estas Finales llegaron después de remontar desventajas de doble dígito, una muestra de carácter que terminó convirtiéndose en la identidad del equipo.
En este Juego 5, la diferencia llegó a ser de 16 puntos en el segundo periodo, pero una reacción de 22-9 permitió que los Knicks se mantuvieran con vida antes del descanso. Desde ahí comenzó otra remontada memorable. Cuando llegó el momento decisivo, Brunson tomó el control absoluto del partido y escribió el capítulo más importante de su carrera.
Nueva York vuelve a reinar
La última vez que los Knicks levantaron el Trofeo Larry O’Brien fue en 1973. Desde entonces pasaron generaciones enteras de aficionados sin ver a su equipo alcanzar la cima.
Hoy esa espera terminó. Los Knicks cerraron la postemporada con marca perfecta de 4-0 en juegos para liquidar series, ganando cada uno de ellos como visitantes. Y aunque el campeonato llegó lejos de la Gran Manzana, miles de seguidores viajaron a San Antonio para ser testigos de una noche que quedará grabada para siempre en la historia de la franquicia.
Después de más de cinco décadas de espera, Nueva York vuelve a celebrar. Los Knicks son campeones de la NBA y esta vez, el sueño sí se hizo realidad.
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